
1. Compartir vida desde una proximidad a los más vulnerables y excluidos.
En el Evangelio encontramos a Jesús y sus discípulos compartiendo la mesa con personas excluidas y pobres, cultivando una cultura del encuentro. Vivir a su lado es uno de los principales signos de la “Buena Noticia”, especialmente en una época como la actual en la que el individualismo erosiona las relaciones mutuas y la exclusión social priva a numerosas personas del reconocimiento y la amistad de los demás, así como de su dignidad humana.